Desde el primer día que sabéis que esperáis un hijo, sin saber porque, tenéis un sentimiento de cariño especial hacia alguien que no se sabe como es físicamente, ni el carácter y manías que le determinarán, pero estas características ya están todas definidas desde el primer instante de la concepción. Se empieza a experimentar una sensación de amor incontrolado, y con él llegan las preocupaciones y miedos. Estáis seguros de que seréis capaces de darlo todo por este niño para que sea felíz, viva en armonía y se convierta en una persona independiente, con valores y aptitudes que le ayuden a lograr lo que se proponga en la vida. En LÍCARA comprendemos y damos la importancia que tienen todos estos sentimientos, cuidamos de vuestros hijos sabiendo que es lo más preciado y la opción fundamental de vuestras vidas. Por eso, no solo se busca un cuidado excelente basado en el cariño que se merecen de una manera individualizada a las necesidades de cada uno, sino en buscar su autonomía, enseñándoles a relacionarse, a conocerse a ellos mismos, a defenderse de las situaciones complicadas, a adaptarse al medio que les rodea y desempeñar un camino que avanza hacia la madurez muy lentamente pero con una base sólida: la mejor educación. |